De repente te das cuenta y ya estás ahí, envuelt@ en los pensamientos de juicio, pensando en como debería o no debería ser nuestro presente.
Nos vamos a pasar el dia a un parque de atracciones con los pensamientos de ataque y entonces llega, llega la ansiedad, el agobio, la culpa, la añoranza, el miedo a que no se solucione (ojo, como tú quieres) ….. ya está, ya estás bailando reggaeton con el Ego…. Desde ahí no puedes pensar con claridad, no puedes aceptar que a veces las cosas no son como tú piensas que sería mejor, no puedes llegar a la calma para que puedas ver que en realidad es una oportunidad para tu crecimiento (“porto” significa “puerta”, o sea, oportunidad vendría a significar: antes de la puerta, antes de otro lugar, antes de un cambio).
Te invito pues a que dejes llegar a ti la Rendición.
La Rendición es lo contrario a luchar, y lo contrario a la resignación, pues la resignación implica resistencia interna frente a lo que sucede. Cuando nos resignamos, dejamos de pelear a nivel externo pero juzgamos lo que sucede como indeseable. Debido a esto, la resignación no puede sino causar dolor ya que es el resultado de juzgar que el momento presente está mal.
La Rendición es interna ,puedes incluso tomar acción para cambiar las condiciones en que te encuentras y al mismo tiempo rendirte al momento presente.
Lo primero es tomar la decisión.
Repite para ti: “Decido ver esto de otra manera”, y lo segundo y que a mi me funciona muchisimo es repetirme : “Estoy dispuesta a estar dispuesta“, esto ya me posiciona en la casilla de salida, desde ahí estás a un paso de tomar lo primero que necesitas para cambiar tu realidad Responsabilidad 100%.